TODO NACIÓ DURANTE LA BELLE ÉPOQUE EN GÉNOVA, SESTRI PONENTE

Una historia de familia

La historia de Fabbrizii nace en Génova y atraviesa generaciones, custodiada en la memoria familiar durante más de un siglo. En 2020, durante unas obras en una antigua casa familiar, Laura, nieta de Giovanni Fabbrizii, encuentra junto a su marido Giorgio un antiguo cuaderno guardado dentro de una caja de galletas.

Entre esas páginas reaparece la receta original del amargo producido por su bisabuelo a finales del siglo XIX, que había permanecido olvidada durante décadas. De ese descubrimiento nace la voluntad de revivir la licorería familiar, recuperando no solo una fórmula histórica, sino un patrimonio hecho de tradición, territorio y cultura genovesa.

Así, una historia interrumpida retoma su curso.

GIOVANNI FABBRIZII

A finales del siglo XIX, Giovanni Fabbrizii abrió su licorería artesanal en Sestri Ponente, entonces uno de los centros de producción y comercio más dinámicos de Génova.

El laboratorio, acompañado de una cafetería, se convirtió rápidamente en un lugar de encuentro para viajeros, comerciantes y personalidades de la época. Sus preparaciones nacen de la infusión de hierbas, raíces y cítricos seleccionados según métodos artesanales que privilegian el equilibrio, la calidad de las materias primas y la naturalidad aromática.

El Amaro Fabbrizii pronto se convirtió en uno de los productos más apreciados de la ciudad.

El Premio de Génova, 1906

En 1906, durante la Exposición Internacional de Génova, el Amaro Fabbrizii recibió la Doble Medalla de Oro, un reconocimiento que consagró oficialmente la calidad de la empresa licorera. Un premio que atestigua la excelencia productiva genovesa en un período de gran apertura internacional e innovación industrial.

Las cartas, testimonio de calidad

La Belle Époque y las rutas de los transatlánticos genoveses

A principios del siglo XX, Génova es una de las principales puertas de Europa al mundo. Desde su puerto, transatlánticos parten hacia América, transportando personas, ideas y productos italianos al otro lado del océano.

En este escenario cosmopolita, los licores genoveses acompañan los viajes y narran la identidad de una ciudad profundamente conectada con las rutas comerciales internacionales. Fabbrizii nace precisamente con este espíritu: local en sus orígenes, internacional en su visión.

El Silencio y el Redescubrimiento

Tras la muerte de Giovanni Fabbrizii en la posguerra, la producción se interrumpió y la licorería entró lentamente en la memoria histórica de la ciudad. Durante décadas la receta pareció perdida, hasta su redescubrimiento en 2020 que sacó a la luz una tradición olvidada. En 2021, la Licorería Fabbrizii reabrió oficialmente, recuperando la receta original y el método de producción histórico. Incluso hoy en día, la producción sigue un enfoque fiel a la tradición: infusión en frío de hierbas y raíces, sin destilación, sin aromas artificiales ni colorantes.

Tradición e investigación contemporánea se unen para dar nueva voz a un patrimonio familiar y territorial.

Del Puerto de Génova al Mundo

La nueva generación Fabbrizii devuelve el amaro a las rutas internacionales, retomando idealmente el viaje iniciado hace más de un siglo. En 2025, en Londres, Amaro Fabbrizii Riserva es premiado como Mejor Bitter del Mundo en los World Liqueur Awards.

Ese mismo año, el Gin Rusagni Riserva obtiene la Doble Medalla de Oro en Nueva York, confirmando la vocación internacional de la licorería. Hoy Fabbrizii continúa su camino entre tradición e innovación, manteniendo un vínculo profundo con Génova y con su propia historia.

Un Amaro Recuperado

Fabbrizii no es solo un licor.

Es una historia recuperada, una tradición sacada a la luz y un viaje que continúa a través del tiempo.

Un amaro recuperado.
Listo para partir de Génova hacia el mundo.